68434003 • 68434004    contacto@jorgetriana.com.mx​
Jorge Triana Post2

El costo del SNA

De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación, México presenta irregularidades por casi 6 mil millones de pesos en su Cuenta Pública de 2016. Adicionalmente, nos enteramos recientemente de que en las mediciones del INEGI, ocho de cada 10 empresarios revelan percibir la corrupción en los diversos sectores de contratación pública y valúan en alrededor de 1,600 millones de pesos las pérdidas económicas generadas por esta situación.

En este escenario, el Sistema Nacional Anticorrupción representa un importante avance en la prevención, investigación y sanción de los actos de corrupción de los que cada día somos testigos todos los mexicanos.

Este esfuerzo, titánico, que rebasa los 200 millones de pesos en presupuesto anual promete fomentar una cultura de rendición de cuentas de los funcionarios y de las instituciones que ejercen recursos públicos, sin embargo, aún estamos lejos de alcanzar esa meta.

La suma de voluntades para instalar el SNA por fin tuvieron lugar el pasado 4 de abril, donde, sin la designación de un fiscal anticorrupción, el Comité Coordinador de este órgano se comprometió a fortalecer la confianza de los ciudadanos en las instituciones en un marco de promoción de la legalidad y las buenas prácticas.

Este 19 de julio será cuándo el organismo para la rendición de cuentas entre en funciones, trunco aún, pues tampoco los magistrados especializados en la materia han sido designados, y con sus titulares peleando por la legalidad y legitimidad con las que fue instalado.

El Comité de Participación Ciudadana y el Comité de Selección de los mismos se han encargado de enturbiar un proceso que exigía completa transparencia pues, se acusan unos a otros por una supuesta falta de experiencia de algunos miembros para entender e indagar los casos en los que se haga mal uso del presupuesto público.

Y, para empeorar el panorama, hay quienes dicen que no existen las condiciones necesarias para convocar a un periodo legislativo extraordinario que permita el nombramiento de las figuras que faltan para completar el mecanismo.

El objetivo de este texto no es demeritar un esfuerzo tan plausible como la organización de todos los sectores de la población para trasladarnos a un panorama de acceso a la información y la fiscalización de los recursos, sino hacer conciencia de la necesidad de sumarnos a las acciones para erradicar la corrupción y revalorizar la función pública y, sobre todo, adherirnos a la lucha contra la impunidad, el mal que cala hasta lo más profundo de la sociedad Mexicana, ejemplificada en la sonrisa de Javier Duarte, que lastima inminentemente a nuestra democracia.

Jorge Triana